Antes de pasar por el proceso de reconocerme como la talentosa y brillante mujer que soy, estaba cómoda tras las sombras de mis cuatro paredes. Era consciente de mis dones, pero dejé pasar muchas oportunidades por no mostrarme al mundo. Después de grandes desventuras, en 2018 encontré la misión que enciende mi alma, ayudar a mujeres a brillar con luz propia. Y aún después de ello, los aprendizajes no terminan, sigo puliendo mi camino hacia la visibilidad, ¡contribuyendo a que otras mujeres también se hagan notar y nos iluminen con su luz!
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